FÚTBOL/ PUNTO DE VISTA/ El orensano Javi Rey, ejemplo de lo que no debe ser un entrenador

 Jueves 5 Febrero de 2026


Diciembre pasado comenzó a ser el declive del FC Cartagena y el tiempo ha servido para demostrar que el último mes del año 2025 fue el caldo de cultivo de las derrotas del Efesé:  el derbi ante el Real Murcia con el Cartagonova lleno (0-1) y frente al Nástic en Tarragona (2-0), un desastre clamoroso. A la deriva total,

Después vino el ridículo sangrante contra el Ibiza (1-4), un encuentro en el que Javi Rey estuvo como inactivo, anestesiado, pensativo, sin dar instrucciones a su gente y los 90  miutos de espectador, con las manos en los bolsillos.

Es muy posible quie desde bastantes días antes conociese la oferta que se le formuló desde Catar como ayudante de ayudante de su amigo el también gallego Rubén Albés. Obviamente para ganar más dinero. De momento en Catar no se cobra impuesto sobre la renta personal sobre los sueldos, salarios ni prestaciones percibidos por las personas físicas. 

Una media de 25.200 euros  se paga mensualmente a un futbolista extranjero de calidasd en Catar y la vivienda pagada, equivalente alo mismo que percibía el seleccionador Luis Enrique en España, en 2018 por ejemplo, según El Confidencial.


El Cartagena tocó fondo en su salida a Tarragona. Perdió 2-0 y jugó fatal.

A mí en principio me caía bien Javi Rey como técnico y también a un sector importante de los aficionados, pero el gallego se torció de súbito, por sorpresa, ignorando el ejemplo la memoria de su paisano orensano, Luis Cid Pérez Carriega, natural de Allariz, que hoy no llega a 6.000 habitantes. Carriega, muy querido en Cartagena, falleció a los 88 años, jugó y después entrenó al Cartagena, en el que debutó como míster. Su primer coche se lo compró en la ciudad marítima: un modesto Seiscientos. Entrenó a equipos como el Efesé, Tarrasa (1961 a 1963), Tarrasa (1964-1965), Europa de Barcelona (1965-1966), Langreo (1966 a 1968), Sporting Gijón (1968 a 1972), Zaragoza (1972-1976), Sevilla (1976-1979) y enseguida a la acera de enfrente, el Betis (1979 a 1981), Atlético de Madrid (1981), Elche (1982-1983), Celta (1983-1986), Figueres (1987) y retirada en su tierra Orense (1990).

Pero aquí en Cartagena hubo, creo, dos Javi Rey; el que trabajaba con ilusión y el que olvidó que tenía un contrato a cumplir y el que luego se enamoró de la posibilidad de ganar el oro y el moro en Catar, un proyecto con el que jamás soñó. 

Y tal vez por el subconsciene bajó la guardia y pasó olímpicamente de las cosas elementales del Efesé. Esta pasividad (presunta) perjudicó deportivamente al cuadro albinegro, que de jugar bien pasó a hacer mal las cosas o no jugar a nada, Es cierto que él siempre dijo que era el responsable y defendía a muerte a sus futbolistas. Sin querer o queriendo, Rey ha sido un ejemplo de lo que jamás un entrenador debe ser. La antípoda de otros más temperamentales en la banda y en los vestuarios y que animan, gritan, saltan y estimulan como, por ejemplo, Diego Simeone, en el Atleti, o el burgalés José Rojo Pacheta, que hoy está en el Granada ganándose las habichuelas, yendo a más.

Arribas hizo bien despidiendo a Javi Rey. Era lo que el propio Rey quería./ GUILLERMO JIMÉNEZ






Comentarios

Entradas populares de este blog

PUNTO DE VISTA / Paco Belmonte se ha quemado ya en el Cartagena y debe dejar de pensar en un nuevo proyecto

EL IDEAL, LA ÚNICA CAFETERÍA BAR EN CARTAGENA en el camino al estadio de El Almarjal, en los tiempos en que llevaba comida y bebidas a jugadores y árbitros

Objetivo expuesto hoy en el Parque de Artillería: Hacia un Museo permanente del fútbol cartagenero, promovido por el Club de Amigos de la Historia